lunes, 15 de agosto de 2011

No me tientes


Mírame y tócame. Háblame y susurrame. Pero no me tientes, no lo hagas.

No necesito que me incites a caer en lo oscuridad de tu luz, pero es necesario.
No necesito revivir el recuerdo que tu expones, pero es primordial.
No necesito sentir el ardor de tus caricias, el fuego de tu piel o el cariño de tus labios, pero es indispensable.
No necesito escuchar tus halagos sobre mi figura, sobre mis ojos, mis labios, mi nariz, mi persona, pero es esencial.
No necesito el cosquilleo de tus roces, ni el intenso juego de tus insinuaciones, pero es conveniente.
No necesito tu presencia ausente, ni tus miradas ciegas, ni tus declaraciones mudas, pero es vital.
No necesito tus atrevidos actos de silencio, ni tus sonrisas -casi- invisibles, pero todo ello es preciso.


No te necesito, pero eres imprescindible.

Recuerdame, pero no pronuncies mi nombre.
Porque lo llevo con orgullo.
No por haberlo escuchado por primera vez con ternura en tus labios,
No por que lo hayas escrito en mi piel
No por lo vital que es para mí escuchar tu voz susurrarlo.

Sino porque este nombre, este mismo, será el que quede en ti siempre.
Porque este nombre, te dirá:

"Ella está aquí"

martes, 12 de julio de 2011

El último respiro


Lo sentía desde hace unas horas, pero lo trató de contener.

Se había prometido dejar aquel mal vicio del cigarro hacia unos meses, pero no es así de fácil como decirlo.

Se lo había prometido a su difunta madre, a su esposo y a sus hijos,  quienes a menudo  le ayudaban  en su difícil reto. Esa ayuda –por cierto– era excesivamente efectiva: entraba en un estado de crisis cuando le escondían los cigarros, o en su defecto, los cerillos.

Ahora se sentía segura de alguna manera, un rato para ella en el parque, sin ninguno de sus dos hijos o su esposo cerca; sí, estaba segura.

Miró algo nerviosa hacia la derecha, luego bastante turbada hacia la izquierda y finalmente, se volteó con impaciencia. Lo único que logró ver fue a una pareja caminar de la mano, una carretilla de helados y un perro jugando junto a su dueño. Suspiro aliviada y con las manos temblorosas abrió su cartera y sacó un cigarro, como si sacara un arma por primera vez para asaltar un banco. A continuación buscó los tan necesarios cerillos y chocó sus dientes con rabia, no estaban.

Miró a su alrededor mientras trataba de calmarse y decidió buscar a alguien que pudiera ayudarle con un poco de fuego para prender su cigarro.

Se levantó de la silla donde se encontraba y se acercó a la acaramelada pareja, pero al perecer y por desgracia. Ninguno pareció notar su presencia.

—Disculpen la molestia–dijo avergonzada— ¿Tienen un  cerillo o un encendedor que me presten?– su pregunta se disparó algo apresurada y nerviosa, pero la pareja nunca detuvo su charla ni miró a la mujer quien frente a ellos, les hablaba.

Algo ofendida y bastante irritada se alejó de ellos  y se acercó a su segunda esperanza: el dueño del perro, quien descansaba en el pasto. Se acercó al hombre, que pareció tampoco notar su presencia, y volvió a preguntar, esta vez, tratando de mantener la compostura a pesar de su progresiva desesperación.

—Buenas tardes, caballero–comenzó– Discúlpeme, ¿De casualidad tiene un cerillo?–y con una sonrisa falsa espero una sorpresa que nunca llegó.

Exasperada y nuevamente ofendida, empezó a preocuparse de que ignoraran su presencia, así que apurada y casi demente se acercó a la última persona que estaba cerca de ella, al vendedor de la carretilla de helados, buscando alguna esperanza de que al menos él, por venderle un helado, se percatara de ella.

La educación, en ese momento, fue lo último en lo que pensó. Ya ni siquiera le era necesario.

—Usted, ¿Tiene un cerillo?– de alguna forma sentía que el cigarro en sus manos se desvanecía por no ser usado como se debía. Pero su desesperación se convirtió en frustración. ¿Acaso este era el día de ignorarla? ¿Por qué? ¿Qué es lo que está pasando?

Las preguntas flotaron en su cabeza mientras trataba–inútilmente– de encontrar respuestas con insistencia, su obsesión disparaba su cabeza y ahogaba los gritos de auxilio de su memoria, y como consecuencia, cuando se acercaba a una respuesta posiblemente acertada, esta era cruelmente asesinada.

Por ejemplo, acaba de morir una ¡Bien!

Se agruparon en sus ojos grises, lágrimas de un dolor inexplicable, no sabía si seguir investigando o no en las esquinas no iluminadas de su cabeza, por miedo a perder todos sus recuerdos, o en su defecto, a no encontrar nada que la definiera.

Miró con curiosidad el cigarro. Lo miró por un buen rato y con mucha atención, como si le estuviera hablando. Parecía un descubrimiento fascinante y recordó entonces a sus hijos, quienes le insistían en que deje ese vicio, y como ella en vez de agradecer su preocupación, respondía con agresividad ante ellos.

Entonces se detuvo un segundo… y dos más. Pensó que tal vez no valía la pena el cigarro, al recordar el rostro de su esposo mirándola reprobatoriamente a su actitud altanera.

Y algo repentino y bizarro sucedió. Una mano blanca como la leche apareció frente a sus ojos, sosteniendo un encendedor bastante peculiar y curioso. “No olvidar” ponía en el bendito objeto. Le causó gracia la imagen y en el momento quiso saber quién había sido tan generoso en prestarle atención a ella y a su necesidad.

Se encontró con un hombre encapuchado a quien no tuvo el tiempo de reconocer el rostro bajo la sombra. Y así, sin pronunciar una sílaba ni por sus labios ni en su cabeza, encendió el aparato. Se acercó al fuego con el cigarro en la boca, lista para saborear su adicción. Y sintió el placer al poder probar el aroma del cigarro.  ¡Existo! Pensó.

Se dice que al inhalar por tercera vez el dichoso cigarro, ella se consumió tan rápido como el tabaco mismo, y que, al exhalar su victoriosa delicia por última vez, su respiro viajó en un huracán, dio unas tres o cuatro vueltas a su alrededor y su existencia, finalmente, se desvaneció.


viernes, 6 de mayo de 2011

La voz nunca escuchada


~
Se balancea en la luz plateada
te observa, sonrie y calla
la belleza pura, jamás conocida
ella es la voz pintada.

Se sienta en la luna 
y peina sus cabellos de plata
La miras, sonries
Se escapa

Rebolotea en el aire,
Se arremolina en el agua,
Es furia junto al fuego,
En la tierra tiembla y baila,
Ella es la cancion del alma.

Siguela, corre, se escapa
ahora, espera, detente, descansa
la lluvia calmará tus ansias.

Ella canta, y su voz nunca escuchada
se esconde en las flores blancas
y toca su flauta encantada
tu sigues sus huellas pisadas.

Baila junto a la dulce voz pintada
honra su poder, que es tu calma
¡Diosa! tu belleza es adorada
ella, la melodía de la travesura realizada.

¿Por qué el pollo cruzó la carretera?



Maestro de primaria:
porque quería llegar al otro lado.

Profesor de secundaria:
aunque se los explique, queridos chicos, no podrán entenderlo.

Profesor universitario:
Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se inlcuirá en el parcial de mañana) lean los apuntes desde la pagina 2 a la 3050.

Platón:
Por su bien. al otro lado de la carretera se encuentra la verdad.

Aristóteles:
Está en la naturaleza del pollo cruzar la carretera.

Karl Marx:
Era historicamente inevitable.

Hipócrates:
Ha cruzado la carretera por culpa de un exceso de secreciones en el páncreas.

Martin Luther King:
He tenido un sueño donde todos los pollos eran libres de cruzar una carretera sin tener que justificar sus actos.

Nicolás Maquiavelo:
Lo importante es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién importa el porqué? solamente el fin de atravesar la carretera ya justifica cualquier motivo que hubiera tenido.

Sigmund Freud:
El hecho de que te preocupe por qué el pollo cruzó la carretera ya revela tu fuerte sentimiento de inseguridad sexual latente.

Buda:
Preguntarse tal cosa (por qué el pollo cruzó la carretera) es regenerar tu propia naturaleza de pollo.

Einstein:
El hecho  de que sea el pollo el que cruce la carretera o que sea la carretera la que se mueva bajo el pollo, depende. Todo es relativo al referencial.

Bill Gates:
Precisamente acabamos de terminar el nuevo programa "Office Pollo 2000" que, además de cruzar las carreteras, será capaz de incubar huevos, archivar documentos importantes, etc.


Extraido de: Teoría del Conocimiento II, LOBATO F., Ana, Servicios Gráficos Zaragoza, pág 62-63

martes, 30 de noviembre de 2010

En tu delirio

Bueno esto me salió en un intento de escribirle algo a alguien muuuyyy querido (sobran las palabras, el poema lo dice todo jajaja)

No hay mucho que explicar de ésto, solo que fue bastante difícil de escribir (no estaba tan inspirada por los trabajos del colegio xD)

Disfruten y comenten :D

En tu delirio

Róbame el alma, hasta el último aliento
Y que la noche guarde nuestro secreto
Silencia mis labios con la sinfonía de tus besos,
Como una brisa acaricia mis pensamientos.

Roba el diamante de mis sentimientos,
Escribe con él mi nombre en el firmamento,
Crea un camino en nuestro universo
Has infinito nuestro tiempo.

Roba el lápiz de mis sueños,
Escríbeme todos tus deseos,
Convierte mi piel en tu lienzo
Dibuja en mi lo que vas sintiendo.

Roba mi corazón, hasta el último latido,
Aduéñate de las ansias de mis suspiros,
Deja que mi voz te envuelva en su sonido,
Permíteme reposar en tu delirio.

Permite que susurre tu nombre mientras duermo,
Y deja que me acerque al calor de tu pecho
Murmura un 'te amo' entre caricias y besos,
Róbame a mí, ámame; llévame lejos.

Esa noche

Bueno, primero que nada, ¡Hola! Esta vez les traigo a "My Divine Obsession" un escrito que me salió de la nada la otra noche, jaja... 

OJO: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia :)

Espero lo disfruten y comenten :D


Esa noche

No, esa noche no dormí pensando en él. Naturalmente, no es de sorprenderse, pero no.

A mi lado el hombre a quien se supone debo estar queriendo con fervor. Si, lo quiero; pero no contaba con la habilidad de él.

Son dos hombres diferentes, uno es mi presente y el otro mi pasado. Con ambos comparto y compartí tiempos maravillosos, aunque con grandes dificultades; unas más que otras, pero por amor me fui en contra de las reglas, con ambos.

¿En qué momento deje que sucediera esto? Simplemente no puedo soportar mi propio corazón. A ¿Qué es a lo que le estoy temiendo? Hay que vivir, hay que respirar, hay que sonreír... Contigo o sin ti.
Suelto un suspiro y mi presente se acerca más a mí, rodea mi cintura con uno de sus fuertes brazos y me cobija con su manto de paz y de amor aun en su temporal inconsciencia. Pero no, no es su rostro el que retumba en mi cabeza, sino el de él.

Cierro mis ojos con fuerza. Es tarde y debería dormir, pero no puedo.

Suspiro otra vez, y en respuesta obtengo otro suspiro departe de Presente.

¿Cómo puede él ser así? ¿No se considera esa actitud un delito en las leyes de los Dioses encargados del amor? Pondré una queja en la gerencia general del universo, eso debe ser un error.

No le pondré nombre -el real- a Pasado, pero justamente en este momento existen recuerdos; sueños con él, ilusiones, convicciones, esperanza. Esperanza creada por sus palabras, sostenida por sus –supuestamente, aun vivas- ilusiones que, sin embargo, en su respectivo contrato parecen estar inevitablemente expuestas a cambios, sin previo aviso.

Y parece que Pasado, se materializa frente a mí, en esta oscura habitación, ignorante de Presente y -aun cuando lo supiera- sin importarle razones, como si Presente no existiera.
 Existe, el problema es que Pasado no lo sabe... Ni debe saber.

Me sonríe, me susurra como el viento su apreciado murmuro: “te esperaré” tendiéndome una mano para volver. Me muerdo los labios y reprimo un sollozo.

No, esa noche no dormí pensando en Presente, no lo hice, fue imposible.

Esa noche... dormí pensando en él.

martes, 16 de noviembre de 2010

¡Algo de música para reflexionar, raza humana!

Bieeen vengo con todo el sentimentalismo del mundo, si es posible, jajaja...
pues escuché este disco de una banda de Metal español que me agrada muchísimo, seguro la conocen algunos: Mago de Oz
Pues  bien, vengo a My DIvine Obsession con el nuevo material de Mago: Gaia III: Atlantia


El disco me pareció increíble, desde el inicio hasta el final de la ultima canción "Atlantia".... me llegó taaaanto taaaanto que ufff... mejor no les explico... como es una narración... solo.. Léanlo... (ojo, bájense el disco también ;D)

Fragmento de Atlantia
Gaia III: Atlantia
Mago de Oz

(...)

Hay veces que no sé
si exprimir el sol
para sentir calor.

 Durante miles de años, los seres humanos
hemos podido disfrutar, del mejor regalo
que los dioses dieran jamás a ningún ser vivo.

La brisa, el viento, el hermano sol y la hermana luna
campos y praderas donde ver crecer a nuestros hijos
amaneceres bañados con el perfume que estornudan las flores en primavera
puestas de sol decoradas por los sueños aun por concebir...

Y aunque parezca mentira… inteligencia

Pero el hombre blanco despreció aquel tesoro
y a medida que la vida le sonreía,
el le contestaba dando patadas al destino.

Si alguien lee esta carta, no olvide que el fin de esta civilización
se debió al egoísmo, codicia e incultura de la raza humana.

Los hombres ya no somos mamíferos
el ser humano no se convirtió en depredador
la raza humana somos simplemente un virus
matamos, crecemos, y nos multiplicamos

Por eso nos extinguimos
por eso las aguas se tragaron nuestra civilización
la verdadera Atlántida, éramos nosotros.

y por eso hemos escrito esta nota
para formas de vida inteligente venideras.
cuando los hombres escupen al suelo...
…se escupen a si mismos.